Boda Laura&Sergio

Hoy Laura nos cuenta en el blog como comenzó su historia durante unas fiestas.
«Nos casamos el 7 de noviembre de 2015, a las 13.00 horas. Nuestra historia empezó en las fiestas de San Pedro y San Pablo de Burgos hace ocho años. Y así llegamos hasta el día de hoy, cuando deseamos que todos los preparativos y nervios se transformen en la alegría del enlace.
Mi vestido y el velo eran sencillos, de tul de Jesus Peiró, de la colección Nanda Devi de 2016, con arreglos en el patronaje, de estilo boho chic, corte lencero y falda de tul con mucho movimiento y cola de un metro, espalda pronunciada con una segunda pieza superpuesta de encaje abierto bordado y abotonado en toda la espalda. El tocado de Basail, hecho a medida con pétalos de hortensias y paniculata, pendientes de la colección Jazmín y estiletos comodísimos en color buganvilla, ambos de Carolina Herrera. El ramo de Cultura de Flor en Burgos
El traje del novio, en negro de Hugo Boss y el chaleco diseñado a medida con corte vintage. Camisa y pajarita en color blanco.»
«La iglesia elegida fue el Monasterio del Espino en Santa Gadea del Cid, Burgos. La celebración fue en los jardines del monasterio con vistas de toda la pradera. Un día espectacular con música jazz en vivo por la DND Swing Band de Vitoria y, posteriormente, la comida en el propio claustro del monasterio.
Abrimos el baile con nuestra canción: Yellow de ColdPlay. Después del baile se cambió de ambiente a otra zona del monasterio: una terraza ajardinada al aire libre, ya que la noche lo permitía, con mojitos y recena de hamburguesitas y perritos cocinados en vivo. Los amigos nos obsequiaron con una sesión de fuegos artificiales y como colofón lanzamos al cielo farolillos tailandeses con la colaboración de todos los invitados. Al acabar la fiesta todos nos quedamos a dormir en las dependencias del monasterio.
La decoración floral era de Beydol, en Miranda de Ebro, basada en flor de temporada con predominio de brezo y celosías en el exterior y hortensias craspedia y astilbe en las mesas.»
«Mi llegada a la Iglesia fue en un Volkswagen Beetle azul marino descapotable decorado con lilium orientales, que no quiso arrancar a nuestra salida y fue el momento más recordado, ya que de forma espontánea los invitados empujaron el coche hasta ponerlo en marcha para deleite de los fotógrafos.
Para el tema invitaciones, detalles de boda y papelería del día confiamos en byInDesign. Laura supo captar nuestra esencia y nos ayudó muchísismo.
Como detalle, por la noche el jardín estaba iluminado con una línea de bombillas vintage en forma de carpa de circo.
Los fotógrafos fueron Mikel y Marta fotografía.»
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